lunes, 26 de abril de 2010

Características de la Evaluación PISA


Qué evalúa PISA
A diferencia de otros exámenes que se han utilizado en el pasado, PISA está diseñado para conocer las competencias, o, dicho en otros términos, las habilidades, la pericia y las aptitudes de los estudiantes para analizar y resolver problemas, para manejar información y para enfrentar situaciones que se les presentarán en la vida adulta y que requerirán de tales habilidades.

PISA se concentra en la evaluación de tres áreas: competencia lectora, competencia matemática y competencia científica.



26812868 Caracteristicas Del Programa PISA



¿Qué hacer con los resultados de PIsA?
Los resultados de PISA han sido inquietantes para muchos países. Algunos han celebrado y otros han lamentado esos resultados, pero pocos han permanecido indiferentes. El gran desafío está, sin duda alguna, en salir de las reacciones momentáneas y pasar a la más laboriosa pero prometedora tarea de analizar a fondo los resultados de las evaluaciones, y empezar a diseñar y poner en práctica políticas públicas adecuadas a la atención de los problemas descubiertos.
Varios de esos problemas tienen que ver, seguramente, con las escuelas, pero
muchos otros se relacionan también con las condiciones de vida de las familias,
el acceso a medios de comunicación de calidad, el adecuado funcionamiento y la difusión de las bibliotecas públicas, y otras muchas cosas.
Entre los hallazgos y las reacciones desencadenados por PISA se encuentra la toma de conciencia, en muchos países desarrollados –con Alemania a la cabeza–, de la fuerte disparidad interna en los resultados de la evaluación. En particular, ha sido dramático descubrir que segmentos importantes de la población estudiantil de algunos países europeos se encontraban en el nivel más bajo de evaluación de PISA, y que este fenómeno está estrechamente ligado con la migración. Los hijos de inmigrantes, en Alemania y otros países, muestran resultados muy inferiores al resto de la población.
Realidades sociales como la descrita han obligado a los países a poner más atención en la educación y en el entorno de los jóvenes. Una respuesta muy extendida ha sido la revisión de los estándares educativos y la creación de programas para verificar su cumplimiento. Muchos países han desarrollado evaluaciones periódicas propias para hacer un monitoreo local más frecuente del cumplimiento de las metas educativas. Está claro que la evaluación intensiva no resuelve en sí misma los problemas, pero tampoco carece de utilidad porque sensibiliza a la sociedad y a las escuelas, y permite perfeccionar los exámenes y los criterios con que se aplican e interpretan.
Los propios expertos de PISA trabajan en una mejora permanente de los recursos de evaluación, y prueba de ello son los cambios y novedades que, cada tres años, presenta el examen. Fundamentalmente, lo que busca mejorar PISA ahora son los mecanismos que permitan detectar y describir los aspectos de la enseñanza que influyen en los resultados obtenidos por los alumnos. De lo que se trata, claramente, es de buscar herramientas científicas para poder decir, con la mayor precisión posible, qué es lo que está fallando cuando los resultados son bajos y qué se está haciendo bien cuando los resultados de los exámenes mejoran.
La realización de PISA y su distribución entre los miembros de la OCDE y algunos países adherentes a la iniciativa ya ha tenido resultados importantes: los gobiernos y la opinión pública han volcado su atención en el tema de la educación y nadie soslaya su prioridad; se reconoce claramente el vínculo entre la calidad de la educación y el progreso de los países, y se ha visto, objetivamente, la grave desigualdad en opciones de educación en la comunidad internacional y dentro de cada país.
Sería de esperarse que en los próximos años, la riqueza de la información aportada por PISA sirva a un mayor número de países para emprender acciones orientadas a mejorar la calidad de sus sistemas educativos.

sábado, 17 de abril de 2010

Financiarán pobres la prueba PISA, que es hecha para ricos

Publico un artículo, en el que un prestigiosa profesor mexixano, cuestiona la necesidad de llevar a cabo las pruebas PISA en su pais, en lo personal no comparto del todo sus opiniones, `pero resulta interesante conocerlas.


Inútil, aplicar exámenes que sólo benefician a las editoriales privadas: Ángel Díaz Barriga

Felipe Martínez Rizo, director del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, durante la presentación de los resultados de la prueba PISA, en diciembre dice 2007



Sólo por el derecho de participar en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), el gobierno de México debe pagar 100 mil dólares a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).


Con lo anterior, resulta que si alrededor de 60 naciones participan en dicha evaluación, el tercer mundo estará financiando un examen que en realidad se hace para alumnos de primer mundo, advirtió Ángel Díaz Barriga, especialista del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Universidad Autónoma de México (UNAM), quien enfatizó que para lo único que han servido esas pruebas es para que las editoriales privadas generen un mercado millonario en torno a dicho examen.


Sin embargo –dijo–, esa cantidad, que apenas es un mínimo de lo que el gobierno federal gasta en su estrategia de realizar una serie de exámenes –la sola aplicación de Enlace cuesta cerca de 200 millones de pesos–, además de inútil, es un absurdo.


Es tan ilógico como si a alguien que va a realizarse un análisis de química sanguínea le dicen que tiene el azúcar elevada, y se va al laboratorio de enfrente y vuelve a pagar por un nuevo estudio para oír lo que ya le dijeron, sostuvo.


En entrevista, indicó que en México ya se sabe que los estudiantes presentan un déficit en matemáticas y español. Lo paradójico es que en lugar de que el Estado realice acciones para remediar la problemática, sigue gastando para saber lo que ya conoce.


Llama la atención –continuó– que al exigir la racionalización del gasto público, la Cámara de Diputados no plantee la racionalización en la evaluación, sobre todo cuando, por ejemplo, la investigación educativa ha mostrado que los reactivos de PISA tienen tendencias culturales, por lo que aplicar preguntas elaboradas por ciertos países favorece precisamente a dichos países.


Recordó que la prueba PISA 2006 fue diseñada en Estados Unidos, Noruega, Japón y Australia. De acuerdo con la OCDE, el primer ciclo de evaluaciones se aplicó en 2000 y 2002, en un total de 43 países, y el ciclo más reciente –el de 2006– incluyó 57.


Por ello, advirtió el experto de la UNAM, me parece totalmente crítico que el tercer mundo subsidie el funcionamiento del consorcio de PISA en Ginebra, o de una oficina de la OCDE creada para el primer mundo.


Lo anterior –dijo–, a pesar de que se ha demostrado que la fiebre gubernamental por éste y otros exámenes es una apuesta inútil, ya que, para empezar, existen otras referencias de lo que sucede con el aprendizaje en la escuela.


No obstante, en la actualidad, un niño de sexto de primaria en México tiene que presentar por lo menos cinco pruebas nacionales, entre ellas la de Enlace y la de IDANIS, sin contar si ese año le toca el examen SERCE –sobre matemáticas– que aplica en América Latina la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, entre otras.


En torno a estas evaluaciones se ha creado una burocracia en cuanto al pago de oficinas, luz, salarios, contrataciones de aplicadores, además de que en cada entidad se generó una dirección o coordinación que se encarga de supervisar las pruebas estatales, añadió.


Todo ello ha servido para que las editoriales privadas creen un mercado y el Estado también tenga uno nuevo. En torno a ello existe ya una colección de libros en México para entrenar a los niños a resolver pruebas, mientras en todos los países de América Latina se ha elaborado un texto específico con el mismo objetivo, finalizó.




Karina Avilés


Periódico La Jornada
Miércoles 30 de diciembre de 2009, p. 25


Fuente


http://www.jornada.unam.mx


 


 

jueves, 8 de abril de 2010

La evaluación PISA de la alfabetización científica y la didáctica de las ciencias

De todos los estudios comparativos internacionales puestos en marcha en los últimos años para evaluar los resultados del aprendizaje escolar en lectura, matemáticas y ciencias, el más citado tal vez sea, hoy, el proyecto PISA (acrónimo de su nombre en inglés: Programme for International Student Assessment) de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico).

PISA evaluó la alfabetización científica como área prioritaria por primera vez en el año 2006 (los resultados se dieron a conocer al público en diciembre de 2007). Ello obligó, previamente, a realizar una interpretación mucho más amplia de las competencias a evaluar en ciencias, así como a hacer una descripción más detallada de la alfabetización científica.


La definición de alfabetización científica de PISA 2006 parte de aquello que los estudiantes de 15 años deben conocer, valorar y ser capaces de hacer para enfrentarse a situaciones de la vida real en el mundo actual y futuro. Un aspecto clave de esta alfabetización científica son determinadas capacidades propias de la ciencia y de la investigación científica. Las competencias de los estudiantes para poner en práctica tales capacidades dependen, por un lado, de sus conocimientos científicos sobre el mundo natural y acerca de la propia ciencia, y, por otra, de las actitudes que muestran hacia los temas científicos.


En definitiva, PISA 2006 evaluó aspectos cognitivos y afectivos de la alfabetización científica de los estudiantes de 15 años. Los aspectos cognitivos se refieren a los conocimientos a los que han de recurrir los estudiantes y a su capacidad para usarlos del modo más adecuado posible en determinados procesos cognitivos propios de la ciencia y de las investigaciones científicas. Además, se prestó una particular atención a aquellos temas en los que el conocimiento científico puede contribuir más a la implicación del alumnado en los procesos de toma de decisiones en situaciones con relevancia personal, social o mundial.


Por último, es necesario resaltar que el marco teórico correspondiente al área científica de la evaluación PISA 2006 está en sintonía con muchas de las principales y más recientes aportaciones de la investigación internacional en didáctica de las ciencias, tales como:


(i) Orientación hacia una alfabetización científica más centrada en competencias frente a una enseñanza basada en hechos y conceptos científicos sobre todo.
(ii) Inclusión explícita de contenidos sobre el conocimiento acerca de la naturaleza de la ciencia y las relaciones mutuas entre ciencia y tecnología.
(iii) Preferencia por los contextos relevantes de la vida real frente a los de carácter más académico.
(iv) Selección de conceptos científicos en función de su utilidad para afrontar situaciones de la vida actual y futura.
(v) Potenciación de una educación para la participación en la sociedad, basada en la adopción y comunicación de decisiones razonadas y suficientemente documentadas respecto a asuntos científicos y tecnológicos con interés personal, cultural, profesional y social.
(vi) Importancia concedida a la educación de actitudes relacionadas con la ciencia y la tecnología.


 


Autor

José Antonio Acevedo Díaz

http://www.oei.es

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